Hay Astrid Olmedo en el agua para rato.
- tercerdigital
- 12 nov 2020
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La destacada nadadora misionera, confesó que se planteó dejar la natación este año.

La campeona argentina junior y representante de la tierra colorada en la disciplina de natación, explicó que después de varios meses de cuarentena fue bajando los brazos a seguir entrenando.
“Re ingenua, había pensado que sólo iban a ser dos semanas de cuarentena y por esas dos semanas ya me estaba muriendo; y después terminaron siendo más de dos meses sin nadar”, dijo entre risas Astrid. Y esta frase engloba lo duro que le resultó no estar en el agua, lugar que despierta su pasión.
Esas ilusiones con las que se motivaba a diario al sumergirse en la pileta, se fue apagando con el paso de las semanas, desde el inicio del aislamiento obligatorio a mediados de marzo hasta junio, cuando se habilitó la actividad en Posadas.
“Tuve un conflicto conmigo misma y no sabía si quería seguir entrenando porque la cuarentena me cambió, fue mucho el tiempo sin tocar el agua y fue todo un tema... pero después poco a poco, y hablando con la psicóloga, me fui planteando cosas y me di cuenta que en realidad lo que más quiero hacer es seguir entrenando”, compartió la múltiple campeona argentina en distintas categorías y medallista en la elite de Mayores de la natación argentina.

La misionera también le suma horas de lectura y aprendizaje a la carrera del profesorado en educación física, que hoy lo hace en modalidad online, y de a poco esa normalidad tan esperada va acomodando sus prioridades y no hace mella en el hecho de no tener competencias a la vista ya que para ella eso nunca fue motor para sus motivaciones. “A mí no me motiva en sí la competencia, me motiva el hecho de entrenar bien y sentir que estoy dando lo máximo. Siempre fui así, no es que me vuelva loca competir, lo que me encanta es ir a entrenar todos los días y entregar lo mejor que puedo… me encanta cuando estoy en ritmo y voy a entrenar. Fue justamente por eso que me pegó tan dura la cuarentena, fue volver a cero”, explicó. Pero eso cambió, hoy ese planteo de seguir o no dando brazadas quedó atrás y hay Astrid en el agua para rato.



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